A través del Decreto Ejecutivo 134, el presidente Daniel Noboa declaró un nuevo estado de excepción en siete provincias del país. La medida rige desde este martes 16 de septiembre en Carchi, Imbabura, Pichincha, Azuay, Bolívar, Cotopaxi y Santo Domingo.
El documento señala que las paralizaciones han alterado el orden público y provocado situaciones de violencia que ponen en riesgo la seguridad ciudadana, la libre circulación, el trabajo y la economía.
El estado de excepción tendrá una vigencia de 60 días, aunque podría terminar de forma anticipada. Entre las medidas adoptadas, se suspende el derecho a la libertad de reunión en las provincias mencionadas.
El Gobierno aclaró que esta restricción no afecta el derecho a la protesta pacífica, siempre que no vulnere las libertades ni garantías del resto de la población.
Con esta disposición, las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional se movilizarán de inmediato para reforzar los controles en las provincias bajo excepción, en un intento por frenar la radicalización de las protestas.


