La ola de violencia que golpea al país se intensificó con dos nuevas explosiones registradas este miércoles en la provincia de El Oro y en Guayas.
En Mollopongo, a la altura del kilómetro 123 de la vía Cuenca-Girón-Pasaje, la detonación se produjo alrededor de las tres de la madrugada. Según el parte policial, se habrían utilizado cilindros de gas como explosivos. Cuatro buses interprovinciales resultaron afectados y uno de los conductores sufrió una herida en la pierna izquierda.
Desde el ECU 911 se confirmó que la alerta se recibió desde el cantón Pucará, en la frontera entre Azuay y El Oro.
Tres horas más tarde, otra explosión estremeció el puente del río Churute, en la vía Puerto Inca–Naranjal, provincia del Guayas. La concesionaria vial reportó el hallazgo de dos cargas de alto poder explosivo y calificó el hecho como un presunto atentado terrorista.
La prefecta de Guayas, Marcela Aguiñaga, condenó los ataques y los describió como un atentado contra la seguridad y la infraestructura provincial. Hasta el momento no se reportan víctimas, pero sí daños estructurales en el puente.
El ministro de Infraestructura y Transporte, Roberto Luque, informó que equipos técnicos evalúan los daños para determinar la magnitud del impacto y el tiempo de reparación de las estructuras.
Los ataques se suman al atentado con coche bomba en el norte de Guayaquil, que dejó un fallecido y 26 heridos. El hecho ocurrió frente al Mall del Sol, en una de las zonas comerciales más concurridas de la ciudad.
La víctima fue identificada como Wellington Benítez, un taxista que se encontraba trabajando en el sitio. La Policía continúa con las investigaciones para determinar si existe conexión entre estos atentados y los recientes operativos militares en el norte del país.


