A partir del 1 de noviembre, la Asamblea Nacional cambiará de rostros.
Durante los trece días de campaña, los asambleístas titulares de las principales bancadas se ausentarán del Legislativo para recorrer el país y respaldar sus posturas en la consulta popular y el referendo del 16 de noviembre.
Desde la Revolución Ciudadana confirmaron que sus legisladores pedirán licencia sin sueldo para hacer campaña por el No. Mientras tanto, los asambleístas de Acción Democrática Nacional, el movimiento oficialista, promoverán el Sí en cada provincia del país.
En los pasillos del legislativo ya se escuchan las posturas. Por un lado, el correísmo, se acusa al Ejecutivo de usar fondos públicos y de impulsar una “campaña anticipada”.
Aseguran que la consulta busca distraer la atención de los problemas de inseguridad, desempleo y crisis económica.
Desde Pachakutik también se oponen a la propuesta y advierten que una Asamblea Constituyente pondría en riesgo los derechos ambientales reconocidos en la Carta Magna de Montecristi.
El Partido Social Cristiano también cuestiona la falta de claridad en los temas de fondo.
Asegura que la consulta no resolverá los problemas reales del país, como la inseguridad, la falta de empleo o la crisis hospitalaria.
La campaña electoral se extenderá hasta el 13 de noviembre.
Mientras los titulares debaten en las calles, serán los asambleístas suplentes quienes tomen sus curules en el pleno, en medio de un ambiente político cada vez más polarizado.


