En su retorno al Legislativo, los asambleístas de la Revolución Ciudadana celebraron con cánticos y banderas el revés que sufrió el Gobierno el pasado domingo. La consulta popular y el referéndum frenaron la posibilidad de reformar varios artículos de la Constitución.
El legislador correísta Héctor Rodríguez ratificó que la Constitución no debe ser modificada y calificó de victoria ciudadana el resultado.
El jefe de la bancada, Juan Andrés González, fue más allá y acusó al Ejecutivo de intentar distraer al país con una consulta que —dijo— jamás resolvía los problemas urgentes de los ecuatorianos.
Desde el oficialismo el mensaje fue distinto. Mishel Mancheno aseguró que no hay derrotas ni victorias, sino un mandato ciudadano que deben respetar. La agenda legislativa —afirmó— seguirá su curso.
El presidente del Parlamento, Niels Olsen, llamó a mantener la gobernabilidad y sostuvo que el proyecto oficialista es resiliente y capaz de corregir cuando sea necesario.
Otros legisladores, como Otto Vera y Dina Farinango, pidieron una revisión profunda del gabinete y señalaron que el voto ciudadano fue un llamado de atención.
El Legislativo asegura que continuará con sus labores, mientras el Ejecutivo evalúa el impacto político del resultado.


