Después de recibir a más de cien mil personas en el estadio Olímpico Atahualpa durante el concierto de Shakira, el Municipio de Quito decidió dar un salto histórico en infraestructura cultural. La capital quiere un escenario propio para grandes espectáculos internacionales.
Según informó el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, la propuesta incluye una inversión de cerca de 30 millones de dólares. El proyecto contempla la construcción de una arena modular dentro del Parque Bicentenario, además de obras complementarias como la extensión de la avenida Amazonas, la creación de dos bulevares y la ampliación de áreas comerciales para dinamizar la economía local.
El espacio tendrá una capacidad base para 15 mil personas, pero podrá ampliarse hasta 35 mil o incluso 50 mil asistentes, según la magnitud del evento. El Municipio ya ejecuta estudios de mercado y mantiene diálogos con organizadores privados para definir el modelo de gestión de esta arena móvil.
La obra se perfila como uno de los proyectos insignia del 2026 y busca posicionar a Quito como un destino competitivo para artistas internacionales. El Municipio asegura que el proyecto permitirá nuevos espacios culturales, reactivación económica y una agenda de espectáculos de mayor nivel.


