La Plaza del Teatro amaneció con música, delegaciones barriales y comparsas quiteñas. Desde ahí partió una marcha festiva que avanzó hacia Carondelet, convocada por simpatizantes del Gobierno, en vísperas de las celebraciones por la fundación de la ciudad.
Unas diez delegaciones caminaron por la calle García Moreno, adornada con los colores rojo y azul de la capital. Afuera del Palacio de Carondelet esperaban ciudadanos que buscaban ver al presidente en el balcón.
Cerca de las 11:30, Daniel Noboa apareció acompañado de la primera dama Lavinia Valbonesi. Desde lo alto, escuchó a artistas nacionales interpretar temas dedicados a Quito.
En un corto discurso, el primer mandatario reprochó a “malos funcionarios” que intentaron impedir la tradicional serenata.
“Malos funcionarios intentaron frenar este encuentro. Pero seguiremos trabajando por una vida digna y porque Quito se respete.”
El discurso duró menos de dos minutos, pero alcanzó para lanzar críticas directas al Municipio. Noboa aseguró que el Gobierno cumplirá con su parte en el financiamiento del Metro, “siempre y cuando el alcalde también cumpla”, en medio de una confrontación que no cesa.
El presidente también habló de proyectos para la capital: la construcción del nuevo Museo Nacional, donde aseguró que se expondrá arte ecuatoriano… y una torre oncológica para el Hospital Eugenio Espejo.
En el balcón del Palacio estuvieron ministros, autoridades, la vicepresidenta y la reina de Quito con su corte. Abajo, un fuerte cerco policial y militar resguardaba la plaza, mientras el Concejo Metropolitano sesionaba a pocos metros, liderado por Pabel Muñoz.
La escena se desarrolló después de que el Municipio confirmara que este año no habría serenata quiteña tradicional, aquella donde el alcalde solía saludar al presidente por las fiestas de la ciudad.
El acto se dio a pocas horas del nuevo viaje internacional del presidente, quien partirá hacia Emiratos Árabes, España y Noruega entre el 3 y el 11 de diciembre.


