Daniel Noboa asegura que tiene claro que su permanencia en Carondelet depende de la decisión de los ciudadanos. El mandatario recordó que todavía tiene dos años por delante en su actual periodo presidencial y que no pretende permanecer en el cargo más allá del tiempo que le corresponda.
“Uno entiende que aquí es un invitado. Lo tengo muy claro. Solo he sido invitado por los dueños de este palacio”.
Noboa llegó a la Presidencia tras las elecciones anticipadas convocadas luego de la muerte cruzada decretada por Guillermo Lasso. Primero gobernó el periodo restante y, posteriormente, ganó las elecciones de 2025 para cumplir un periodo completo.
La pregunta sobre qué hará después de 2029 quedó abierta. El presidente no confirmó una candidatura, pero tampoco la descartó. Su respuesta fue breve y dejó la posibilidad sobre la mesa.
“Ahí veremos”, dijo.
Y ante la posibilidad de buscar nuevamente la Presidencia, Noboa insistió en que cualquier decisión tendría que surgir de los ciudadanos y no de una imposición.
“Será una invitación. No será una imposición”.
El mandatario también habló de su gabinete y de la relación personal que mantiene con varios de sus ministros. Dijo que algunos ya eran sus amigos antes de llegar al Gobierno y otros desarrollaron esa relación durante el proceso político.
Pero marcó una línea frente a posibles actos de corrupción. Noboa aseguró que, si un funcionario incurre en una “mala pasada”, deja de ser su amigo y tendrá que responder ante la justicia.
“Si es que cometen el acto significa que no te importó la amistad que tienes con el presidente y lo terminas involucrando indirectamente en imagen, no en el acto, por tu acto negativo”.
En ese contexto, recordó una frase que, según dijo, compartió en su momento con Niels Olsen: “El que te hace una mala pasada deja de ser tu amigo”. Sus declaraciones se conocen mientras el Gobierno enfrenta cuestionamientos políticos por casos como Progen y el contrato para la adquisición de generadores que no funcionaron.


