El Papa Francisco aterrizó en Bagdad, Irak, este viernes 5 de marzo tras un recorrido de cuatro horas y media que partió desde Roma, Italia y que permanecerá hasta el próximo 8 de marzo.
Durante su primer encuentro que mantuvo con una representación de los religiosos y religiosas de Irak, el sumo pontífice afirmo que «el odio, la violencia y el derramamiento de sangre» son «incompatibles» con las religiones.
A su llegada a la Catedral de Nuestra Señora de la Salvación de Bagdad, los cristianos le recibieron con cantos y coros y se acercaron a saludarle, manteniendo las medidas de bioseguridad, en el interior, donde le esperaban un centenar de religiosos.


