Jubilarse y cobrar una pensión digna se ha convertido en una auténtica utopía para muchos, que reciben una asignación paupérrima o temen no llegar percibir nada cuando les llegue el momento de retirarse. Sin embargo, siempre hay quien recurre a la picaresca y está dispuesto a todo para cobrar antes y más. Es el caso de un ciudadano de Lucerna, Suiza, que ha cambiado legalmente de sexo para obtener ventajas en este sentido.

Este hombre ha aprovechado una nueva ley helvética, en vigor desde el 1 de enero de este año, que permite a cualquier residente en el país cambiar su sexo y su nombre en el registro civil, sin necesidad de proporcionar mucha más información ni documento que la «convicción íntima» de que su género no se corresponde con su sexo, según informa Gizmodo, que cita medios locales.

Así, registrado legalmente como hombre hasta ahora, cambió su sexo a femenino en apenas cuatro días sin la obligación de presentar ningún documento médico o de un organismo oficial. Todo esto, según reconoció a sus familiares y amigos y recoge el citado medio, lo hizo únicamente para beneficiarse de ciertas ventajas de las que gozan las mujeres en Suiza.

En el país centroeuropeo, las mujeres pueden jubilarse a los 64 años, mientras que los hombres deben esperar a los 65. Además, gozan de ciertos beneficios de los que carecen los hombres para compensar la brecha en estas asignaciones tras la jubilación.

De acuerdo con los medios locales, existen teóricamente regulaciones para impedir que los ciudadanos se aprovechen de la nueva ley, como en este caso, pero los funcionarios no tienen la obligación de comprobar las motivaciones de la persona que solicita el cambio de sexo y, por lo general, dan por hecho que sus razones son reales.

Cuando este caso se hizo viral, algunas personas identificaron otras fallas de la ley, como la posibilidad de evadir el servicio militar al registrarse como mujer. De momento, el caso de este hombre se encuentra en manos de los tribunales y serán los jueces quienes decidan si actuó de manera «manifiestamente abusiva».

Fuente: El Tiempo

Share.