El presidente Daniel Noboa vetó totalmente las reformas a la Ley Orgánica de la Función Legislativa, aprobadas en el Pleno de la Asamblea Nacional con 77 votos a favor. Estas modificaciones buscaban sancionar el trasfuguismo político, conocido como «camisetazo», y regular el cambio de bancada de los legisladores.
El Ejecutivo justificó el veto argumentando que las reformas carecen de claridad en aspectos fundamentales como el debido proceso y la libertad en la toma de decisiones. Según el Gobierno, estas garantías son esenciales para evitar conflictos legales y proteger los derechos de los legisladores.
La propuesta contemplaba sanciones administrativas graves contra los asambleístas que cambiaran de bancada o votaran de manera diferente a la línea de su grupo político. Sin embargo, ahora el Legislativo tendrá la opción de insistir en el proyecto como fue aprobado.
Pero, para ello, necesitará el respaldo de dos tercios de los votos; de no alcanzarse, la iniciativa será archivada.


