El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, denunció que la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) clausuró el restaurante de su familia el jueves 6 de marzo, supuestamente por la presencia de dos cucarachas en la cocina. Sin embargo, el burgomaestre negó estas acusaciones y aseguró que no hubo pruebas que justificaran la medida.
Para Álvarez, esta acción es parte de una persecución política por parte del Gobierno. Afirmó que otros locales de su familia también fueron objeto de inspecciones y cierres, mencionando específicamente a «Pizza Libre» en Urdesa y un intento de clausura en Arcos Plaza y Ciudad Celeste.
«Ya fueron a Ciudad Celeste, al local de Pizza Libre, otro grupo del Arcsa está en Pizza Libre de Urdesa y otro en el Pizza Libre de Arcos Plaza», expresó el alcalde en su cuenta de X (Twitter).
Álvarez aseguró que la clausura de Pizza Libre Urdesa fue una «orden directa» de la gobernadora de Guayas, Zaida Rovira. Además, compartió un video en el que critica el accionar de los comisarios que ejecutaron el cierre del establecimiento.
«Los comisarios parecen pandilleros, tapándose la cara, no dan carnets y clausuran y punto», manifestó en su publicación.
Por su parte, el restaurante Pizza Libre Urdesa emitió un comunicado oficial en el que rechazó la clausura y defendió la transparencia de sus operaciones:
«Nuestra cocina fue diseñada arquitectónicamente para que los clientes puedan observar cada proceso de preparación de la pizza artesanal napolitana en un entorno de total transparencia».
Además, el comunicado exige la reapertura inmediata del local, argumentando que se ha cumplido con todas las normas vigentes. También, el establecimiento insinuó que la clausura tiene un trasfondo político y no descartó tomar medidas legales.
Finalmente, los administradores de Pizza Libre denunciaron que también se intentó cerrar los locales en Ciudad Celeste y Arcos Plaza, pero que no se hallaron excusas para proceder con la clausura.





