La Fundación Santa Fe de Bogotá emitió esta mañana un nuevo parte médico sobre el estado de salud del senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, confirmando que su condición sigue siendo crítica y que ha presentado escasa respuesta a los tratamientos médicos implementados desde el pasado viernes, cuando fue víctima de un atentado.
“El paciente continúa en estado crítico y ha tenido escasa respuesta a las intervenciones y manejos médicos realizados”, indica el comunicado firmado por el Dr. Adolfo Llinás Volpe, director médico del centro asistencial. Además, advierte que su situación reviste “la máxima gravedad” y que el pronóstico permanece reservado.
El hecho que mantiene al dirigente político entre la vida y la muerte ocurrió la noche del sábado 7 de junio, en el barrio Modelia, en la localidad de Fontibón (Bogotá). Uribe fue abordado por un joven de entre 14 y 15 años, quien, a bordo de una motocicleta, le disparó a quemarropa, impactándolo en la cabeza y el muslo.
El atacante fue detenido inmediatamente por las autoridades y permanece bajo custodia médica tras haber resultado también herido. Durante el ataque, dos personas más sufrieron lesiones, aunque se encuentran fuera de peligro.
Uribe fue trasladado de urgencia al Centro Médico de Engativá, donde recibió los primeros auxilios, y posteriormente remitido a la Fundación Santa Fe, donde se le practicaron cirugías de neurocirugía y reconstrucción vascular.
El gobierno nacional ha desplegado a más de 180 agentes para la investigación del atentado y ha ofrecido una recompensa de hasta 3.000 millones de pesos por información que permita esclarecer el caso.
Las hipótesis que se manejan incluyen un posible ataque con móviles políticos, una acción para desestabilizar el país, o incluso una agresión por encargo. El hecho ha sido calificado por el presidente Gustavo Petro como un ataque a la democracia, quien además suspendió un viaje oficial para atender la situación.
Desde la comunidad internacional, gobiernos como los de Chile, Venezuela, Ecuador, Cuba y Estados Unidos, así como organismos multilaterales como la OEA, han condenado el ataque y expresaron solidaridad con la familia de Uribe.
Miguel Uribe Turbay, de 38 años, es una de las figuras más visibles de la oposición en Colombia y precandidato presidencial por el partido Centro Democrático. Es hijo de Diana Turbay, periodista y política asesinada en 1991, lo que da a este nuevo atentado un peso simbólico doloroso en la historia reciente del país.
Líderes políticos, analistas y medios coinciden en que este atentado revive los fantasmas de la violencia política que marcó a Colombia en décadas pasadas y pone en alerta a las autoridades de cara a las elecciones de 2026.
La familia de Uribe ha pedido oraciones, privacidad y respeto en estos momentos difíciles. La ciudadanía sigue atenta a la evolución del senador, mientras el país entero espera noticias alentadoras sobre su recuperación.


