En medio de protestas y bloqueos por el fin del subsidio al diésel, el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, fue enfático: no habrá incremento en la tarifa del transporte público en la capital.
Nuestra postura es clara: el único responsable de que se hable del incremento de tarifas en el transporte público es el Gobierno Nacional.»
El galón de diésel subió de 1,80 a 2,80 dólares, lo que encendió la preocupación de transportistas y ciudadanos. El alcalde señaló que Quito ya tiene una tarifa diferenciada por ordenanza y que esta se mantendrá sin cambios.
«No estamos abiertos a un incremento de tarifas por el diésel. La Alcaldía podría asumir el efecto de esta decisión.»
Muñoz responsabilizó al Ejecutivo de la crisis y advirtió que la eliminación del subsidio ya está impactando en el costo de productos básicos. Ofreció colaboración en operativos de control de precios.
La postura del alcalde coincide con la de Guayaquil, donde también se ha rechazado un aumento en el pasaje urbano, bajo el argumento de que el transporte público debe ser visto como una política social y no como una carga económica.


