La escena parece salida de una película, pero ocurrió en plena mañana del lunes, en la cooperativa 14 de agosto, al norte de Guayaquil.
Eran cerca de las diez cuando un hombre llegaba a su casa a bordo de un vehículo rojo. Mientras cerraba el garaje, un auto plateado se detuvo a pocos metros.
Tres hombres armados y con prendas similares a las de la Policía Nacional descendieron del vehículo. Dos usaban pasamontañas y uno llevaba gorra. En segundos, corrieron hacia la vivienda y lo sometieron.
El comerciante fue obligado a subir al auto de los secuestradores, mientras su familia, desesperada, intentó impedirlo.
Entre gritos y empujones, los falsos policías apuntaron con sus armas y escaparon a toda velocidad, dejando la puerta del garaje abierta y el vehículo de la víctima encendido.
El hombre, dedicado al comercio de ropa, no habría recibido amenazas previas. Desde entonces, no se ha tenido noticias sobre su paradero ni los captores se han comunicado para pedir dinero.
La Policía Nacional confirmó que el caso está bajo investigación y no se descarta que el secuestro esté vinculado a grupos delictivos que operan con uniformes falsos para cometer asaltos, extorsiones y plagios en la Costa.
En las últimas semanas, cámaras de seguridad también han captado a hombres vestidos de agentes en asaltos y enfrentamientos armados en provincias como Manabí y Guayas. Ninguno de ellos ha sido detenido.


