Un juez sentenció a tres años de prisión al policía Nixon P. y al pago de 10.000 dólares como reparación integral por el delito contra flora y fauna en el cantón Santa Cruz. Además, deberá presentar disculpas públicas a través de un medio de comunicación nacional.
El policía intentó traficar 185 bebés tortugas gigantes desde las Islas Galápagos, dentro de una maleta y envueltos en plásticos, de las cuales 32 murieron. En el proceso se determinó como agravantes del caso el hecho de que las tortugas gigantes son especies amenazadas y en peligro de extinción.
Las autoridades también consideraron que el delito fue cometido dentro de una unidad del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, como es el Parque Nacional Galápagos, lo que generó un grave daño al medioambiente y a la biodiversidad de la zona.
El ministro de Ambiente, Marcelo Mata, aseguró que se hizo justicia y con esta sentencia de primera instancia se sienta un precedente en beneficio de la naturaleza, de la fauna, y de la biodiversidad.


