Actualmente, las autoridades chinas han ordenado el confinamiento de Changchun y Shenzhen, una de las ciudades más importantes del país, durante al menos una semana. También se han adoptado restricciones menos severas en otras provincias y urbes, como Shanghái o Beijing.
Debido al confinamiento y cierre comercial, existe el temor a que las restricciones se extiendan y el impacto hoy en los parqués del país representan caídas del 2,6 % para la bolsa de Shanghái y del 3,08 % para la de Shenzhen.
Actualmente, el desplome se debe a que China experimenta desde hace unos días sus peores niveles de contagios de la covid-19 en dos años, lo que se ha traducido en los mencionados confinamientos y la consecuente paralización de la actividad.
Desde el último recuento publicado hoy por las autoridades sanitarias, el domingo se detectaron 1.437 nuevos positivos y otros 906 casos asintomáticos, ya que Pekín no los computa como casos confirmados a menos que manifiesten síntomas.
Según, la viceprimera ministra china Sun Chunlan calificó la oleada de «grave y complicada», e instó a las autoridades sanitarias locales a que hagan todo lo posible para controlar la transmisión del virus.


