Desde el sábado 5 de abril de 2025, Ecuador experimentará un cambio importante en las condiciones comerciales con Estados Unidos, debido a la entrada en vigor de un arancel recíproco del 10% para todos los productos importados al mercado estadounidense. Este arancel forma parte de la nueva política arancelaria estadounidense denominada “aranceles recíprocos”, que aplica una tasa igual para cada país, según la tarifa que esos socios comerciales imponen a las importaciones de productos provenientes de Estados Unidos.
Los productos ecuatorianos más afectados por este nuevo arancel son el banano, camarón y cacao, que hasta ahora podían ingresar a bn .l mercado estadounidense sin aranceles. Además, se suman los aranceles que comenzaron a aplicarse desde el 12 de febrero de 2025, con una tarifa del 25% sobre las importaciones de acero y aluminio, productos que Ecuador exporta por unos 80 millones de dólares hacia ese mercado.
La Cancillería ecuatoriana reaccionó al anuncio, destacando que Ecuador ha recibido el arancel más bajo en comparación con otros países, ya que algunos, como Venezuela y Nicaragua, enfrentarán tarifas del 15% y 18%, respectivamente. La Cancillería también señaló que el gobierno continuará fortaleciendo las relaciones con su principal socio comercial para fomentar una relación más estrecha que beneficie al país.
Sin embargo, esta nueva medida ha generado inquietud en la Asamblea Nacional. La asambleísta por Pachakutik, Carmen Tiupul expresó su preocupación por el impacto que este incremento de aranceles tendrá en los productos y empresarios ecuatorianos. “Queremos saber qué facilidades o situaciones van a tener los compañeros productos y empresarios, ya que se prevé una baja en la producción debido a las inclemencias climáticas”, afirmó. Además, resaltó la necesidad de fiscalizar las medidas económicas adoptadas, ya que sectores productivos aseguran que no han recibido la ayuda prometida por los decretos y medidas impulsadas por el gobierno.
Por su parte, el gobierno señaló que el impacto de los nuevos aranceles sería mínimo, pero la asambleísta subrayó que es importante reconocer la situación real del Ecuador. “Estamos en una crisis de inseguridad y económica, y no puede decirse que es una cuestión mínima”, destacó. Añadió que cerca de 7 millones de ecuatorianos viven en extrema pobreza, y destacó que la Asamblea siempre ha apoyado las medidas, por lo que es crucial saber cómo se gestionarán los efectos de este arancel en los sectores productivos y las carteras de Estado encargadas de implementar las políticas.
Así mismo, El legislador Pablo Buestán señaló que, en el contexto de la campaña electoral, lo más importante es definir quién será el próximo presidente, quien deberá tomar decisiones clave en cuanto a la política exterior y buscar acuerdos con la comunidad internacional. Entre los temas prioritarios mencionó la firma de un Tratado de Libre Comercio (TLC), la protección de los migrantes, la lucha contra el narcotráfico y las negociaciones para combatir el crimen organizado.
Por otro lado, el asambleísta Lenin Barreto, señaló que a pocas semanas de terminar el periodo legislativo de la actual asamblea las acciones que se pueden tomar frente a esta y otras medidas es muy poco, primeramente, señalo que la “complicidad” de la bancada oficialista entorpece el avance de los diferentes procesos de fiscalización
En relación con la política exterior, el asambleísta Adrián Castro indicó que no se trata de una sanción específica, sino de una medida global que Estados Unidos ha aplicado a 108 países. Reiteró que es fundamental buscar un TLC con Estados Unidos para lograr una relación bilateral sin aranceles, con el objetivo de proteger los intereses comerciales de Ecuador.
La asambleísta Gissela Garzón, de Revolución Ciudadana, manifestó que acercarse más al presidente de Estados Unidos no necesariamente representa un beneficio real para el país. También, criticó la actitud del gobierno al agradecer la medida arancelaria. “Es como decir ‘golpéenos, pero gracias por no habernos golpeado tan duro’”, sostuvo.
Garzón añadió que, si no se concreta una reunión técnica con los productores para aclarar los detalles de la afectación, será necesario recurrir a una fiscalización más profunda.


